LA RAZA

Todos nuestros terneros están certificados por la Asociación Española de criadores de ganado vacuno selecto de la raza Asturiana de los Valles (ASEAVA), y están además amparados bajo el sello del consejo regulador IGP Ternera Asturiana

La raza Asturiana de los Valles es autóctona de las zonas montañosas de la Cordillera Cantábrica. Es muy adecuada para esta zona por su gran capacidad de adaptación a temperaturas extremas y su buena desenvoltura en terrenos accidentados.

Su carácter noble la hace ideal para su manejo en ganaderías extensivas, y para la cría ya que en la mayoría de los casos paren sin dificultad, y destetan a los terneros una vez que han alcanzado un buen peso.

Nuestros animales son de tipo culón, o «doble grupa» que presentan un extraordinario desarrollo muscular y muestran por tanto una clara superioridad desde el punto de vista carnicero. 

No en vano,  el proyecto europeo «Gem-Qual» (un estudio cofinanciado por la Comisión Europea) la  confirma como  la mejor de Europa por la terneza de su carne, la jugosidad, el aroma, la capacidad de retención de agua o su composición en cuanto a la cantidad de grasa y su sabor. Cabe destacar también su valor nutritivo, la escasa cantidad de grasa y que no suelta agua al freirla.

La hierba es la base de la alimentación de los rebaños, bien sea consumida en pastoreo durante las épocas de primavera, verano y otoño, bien en forma de heno y ensilado en los meses de invierno. Solamente se reserva el uso de concentrados para el cebo de terneros desde el destete hasta el sacrificio

Hay un Sistema muy arraigado en áreas de montaña provistas de pastos de aprovechamiento comunal (puertos) que origina un  manejo muy característico: El sistema se basa en el pastoreo estival en los puertos de alta montaña acompañado de un breve pastoreo primaveral y otoñal de los prados del valle, con estabulaciones invernales donde los animales son alimentados exclusivamente a base de heno de hierba. 

La subida a los puertos no puede efectuarse antes del 1 de junio, y la fecha de bajada está condicionada por la climatología y por las ferias de otoño de cada lugar, siendo por lo general en los meses de septiembre y octubre. Una vez en el valle, los animales vuelven a pastar los prados hasta que de nuevo la climatología obliga a su estabulación invernal. Los terneros lactantes permanecen en todo momento con sus madres hasta que son destetados cuando alcanzan un crecimiento considerable.

 

MORFOLOGÍA :

Los animales de raza Asturiana de los Valles son de tamaño medio, están provistos de buen desarrollo muscular y esquelético, alcanzando pesos de 600 kilogramos en las hembras y 1.000 kilogramos en los machos adultos. 

La capa es castaña con tonalidad variable que puede ir desde un amarillo pajizo muy pálido hasta un castaño rojizo, con degradaciones cremosas en la cara interna de las extremidades, bragada y en la orla del hocico. En los machos la capa es más oscura en general, con abundantes pelos negros en cuello, papada y tercio posterior. 

La cabeza es de mediano tamaño, está bien proporcionada y es ancha en la base de los cuernos. Frente plana con perfil recto o ligeramente subconvexo. Nariz ancha y achatada con amplios ollares. 

Las orejas son pequeñas, revestidas interiormente con pelos claros y oscuros en los bordes. 

Los ojos son de expresión tranquila, salientes y grandes, rodeados de halo más claro que el color de la capa. 

Los cuernos tienen la pala de color blanco y el pitón negro, nacen en la línea de prolongación de la nuca hacia fuera y luego hacia adelante, arriba y atrás.

El cuello es corto, musculado y bien insertado con la espalda, papada medianamente desarrollada, y pliegues de la piel poco numerosos. 

Las espaldas son largas, bien dirigidas, aceptablemente musculadas, bien unidas al cuello y adaptadas al costillar. 

La línea dorso-lumbar es recta o ligeramente ensillada, ancha, plana y musculosa. 

La grupa es ancha, cuadrada, bien musculada, ligeramente inclinada. El nacimiento de la cola es horizontal o ligeramente alto. 

Extremidades fuertes de longitud media, bien musculadas en sus partes superiores. Piernas redondeadas y largas, cañas de mediana longitud, rodillas y corvejones bien proporcionados no muy gruesos, cuartillas cortas y correctamente inclinadas.

Ubre de buen desarrollo y conformación, con pezones grandes de color rosado. 

Los párpados, hocico y zona anovulvar son siempre de color negro o pizarra oscuro, así como el borlón de la cola, rodetes coronarios y pezuñas. 

Es característica de la raza una mancha también negra más o menos pronunciada bajo los ojos (ojera).

Bibliografía: ASEAVA