EL PROCESO

Los terneros

Los terneros lactantes permanecen en todo momento pastando con sus madres hasta que son destetados  a los 7 u 8 meses de edad.  En ese momento pasan a un recinto especial de cebado al aire libre en el que se alimentan únicamente con productos naturales. Esta alimentación marca enormemente la diferencia con otras carnes a la venta en distintos establecimientos, ya que el proceso de cebo se convierte en más largo y costoso para el ganadero y no es rentable en los grandes cebaderos.

El  recinto de cebado está al aire libre para garantizar el bienestar de los animales, con una calidad de vida mucho más satisfactoria que encerrados en establos.  Ese recinto va cambiando de ubicación dentro de la superficie de la finca para acondicionar los espacios cada poco tiempo y que los terneros puedan estar secos en todas las épocas.

Cuando alcanzan el crecimiento óptimo, se traslada al ternero directamente desde el recinto de cebado al Matadero, donde se procede a su sacrificio, y su conservación en una cámara frigorífica para poder despiezarlo en condiciones óptimas.

Envasado y Etiquetado

Después de varios días en la cámara frigorífica y superada la fase del rigor mortis, procedemos al despiece del ternero y envasamos la carne al vacío con el objetivo de conservar la calidad higiénica, las características físicas y organolépticas y prolongar su durabilidad. Bajo este método de conservación se elimina el aire contenido en el envase del producto por lo que aunque se inhiben las reacciones enzimáticas de oxidación y el crecimiento microbiológico, la carne sigue su correspondiente proceso de maduración, y retiene aromas volátiles lo que hace que el cliente pueda degustarlo en unas condiciones óptimas.

Envasada la carne en pequeñas bolsas de vacío, se le adhieren las reglamentarias etiquetas identificativas ofreciendo al consumidor toda la información que garantice, además de su protección sanitaria, la información más relevante para que todo el proceso sea lo más transparente posible, y se organizan en packs variados de 4, 5 y 6kg.

Empaquetado

Cada pack contiene distintas partes del ternero, para que el consumidor pueda disfrutar de los distintos matices y las diferentes formas de preparación que ofrece la Raza Asturiana de los Valles. En cada lote se incluyen unos cortes determinados para adaptarnos a las preferencias de cada consumidor.

Además de los packs establecidos, atendemos por estricto orden de pedido o reserva la demanda del tan codiciado solomillo, las chuletas, carrilleras, el rabo, el hígado, la lengua… y es que aunque la fama la tenga el cerdo, de nuestra raza se aprovecha todo con calidad.

Todo esto se realiza en una sala de frío  para no romper en ningún momento la cadena; y es que después de criar con mimo y esmero durante todo un año a nuestros terneros no podemos permitirnos minorar su calidad por los factores externos.

Reparto

Una  vez organizados todos los pedidos, cargamos las cajas de EL SENTIR DE BRAÑA en una furgoneta frigorífica que nos asegure que su reparto se va a realizar respetando las condiciones de temperatura que garanticen su conservación en condiciones óptimas hasta su entrega al cliente, que se realiza entre ese día y el siguiente en el caso de los clientes de la zona central de Asturias, y por envío en transporte frigorífico a los clientes que nos demandan del resto de lugares de España. (Consultar tarifas)

Es por eso que recibes el producto con una frescura inusual, justo después de haber sido envasado, y a muy pocos días de su sacrificio.

Recepción

Una vez que el cliente recibe nuestro pack degustación,  es imprescindible que se mantenga su temperatura entre los 4 y los 8º para su correcta conservación, que puede llegar incluso a los 12 dias. No obstante recomendamos congelar aquellos paquetes para los que no se prevea su consumo en los primeros 5 o 6 dias para cortar así su proceso de maduración

Según los estudios realizados por el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario (SERIDA) El momento óptimo de consumo para la carne producida por los terneros de raza Asturiana de los Valles «doble grupa» -los nuestros- se encuentra entre el 4º y el 7º dia, por alcanzar en ese tiempo la maduración que le confiere las mejores características.

Consejos de Conservación

Un rasgo característico de la carne envasada es su color; como no habrá oxígeno en el interior, adquirirá un color oscuro. También, en ocasiones al abrir el envase podremos apreciar un olor a ácido láctico, esto es normal e indicativo de que el envasado ha sido correcto. Este olor desaparecerá a los pocos minutos de haberlo abierto, ya que  dejaremos que entre el oxígeno y adquirirá de nuevo el color y las propiedades que debe tener.

Es muy importante «atemperar la carne» antes de cocinarla. Esto permitirá que mantenga su esencia y sabor y sea mucho más jugosa.  El proceso de atemperar la carne se logra, sacándola de la nevera por lo menos una hora antes de prepararla, sin necesidad de abrir la bolsa de vacío hasta 10 o 15 minutos antes de cocinarla.

Lo que se busca es que la carne tenga una temperatura ambiente; ni fría de nevera ni caliente; de tal forma que pueda quedar mucho más jugosa.

El proceso de descongelado se debe hacer de forma gradual. Se recomienda pasar la pieza de carne envasada al vacío del congelador a la parte baja del frigorífico 48 horas antes de que la queramos consumir, ya que si utilizamos otros métodos como el microondas y no controlamos bien los tiempos y temperatura podríamos cocinar un poco la carne y arruinar el resultado final.